De 13 a 17 años; Dificultades con las matemáticas
Es la asignatura odiosa por excelencia. Las matemáticas ocupan el número uno en el ranking de suspensos desde ni se sabe cuándo. Pero las malas notas en matemáticas y en otras asignaturas de ciencias no son un indicativo de que nuestro hijo es de Letras. Por el contrario, es síntoma de que algo no anda bien y que posiblemente necesite ayuda. Cuando un estudiante de primaria o de secundaria presenta dificultades significativas en matemáticas u otras áreas de tipo científico es necesario ofrecerle la ayuda de otra persona más experta, un hermano mayor, un estudiante universitario, un profesor particular... En definitiva, alguien que esté por él y que siga paso a paso su aprendizaje. De esta manera, conseguiremos frenar un posible fracaso escolar que, de todas maneras, podemos prevenir. El aprendizaje temprano de las matemáticas y los centros especializados son algunas de las alternativas que facilitarán las cosas desde el principio.