En los últimos años, la ciencia y la tecnología han permitido conseguir vinos de mejor calidad, al incorporar nuevos productos, materiales, procedimientos y métodos. Frente a ello, es necesario garantizar la protección del consumidor, al mismo tiempo que se adoptan medidas de reconocimiento mutuo de las prácticas enológicas a escala mundial.
Fuente: http://www.acenologia.com