Lo que menos me ha gustado:
En absoluto nada, promuevo la creación de unidades de producción autosustentables minimizando las prácticas que atentan contra nuestro ecosistema, generando más miseria que satisfacciones.
Lo que más me ha gustado:
Revela crudamente las intenciones de un conglomerado, de obtener las riquezas del mundo a costa de la muerte de sus hermanos, de su propia descendencia y hasta de su propia paz como seres humanos.
Te prepara para:
A buscar la forma más armoniosa de convivir con la naturaleza. A esperar con paciencia la emergencia de la vida que da vida a otros seres y a nosotros. A conversar con nuestros iguales o parecidos en la búsqueda de prácticas autosustentables de producción agropecuaria. A la búsqueda de métodos naturales de eliminación de plagas y malezas. A educar a mis amigos, a mis hijos y a todo el que esté a mi alcance en la búsqueda de métodos de agricultura y ganadería integrales que reduzcan los costos y que agreguen valor a nuestra producción. A diversificar las opciones de cultivos y a erradicar el monocultivo de los campos de producción y a luchar porque la tierra cuya propiedad es producto en mayor grado de la violencia y la usurpación, sea del que la trabaje en armonía con la búsqueda de un mundo más vivible, y a poder conversar con ustedes cosa que se me hacía harto dificultosa, y finalmente a ser un integrador de soluciones al deterioro acelerado de nuestro planeta.
Conclusión:
Establecer condiciones de trabajo en las unidades de producción del campo, donde el propietario de la tierra entienda que la biodiversidad, que la espera y los resultados, son mejores cuando más nos acercamos a los principio que inicialmente regulaban las relaciones en los ecosistemas y se deterioran cuando nuestra intervención acelera los procesos y genera atajos para paliar el hambre de la tierra. La paciencia de la piedra es la filosofía a seguir.