La memoria del ser humano es limitada. Desde que tuvo lugar la invención de los
primitivos sistemas de escritura, el hombre los a utilizado para llevar a cabo el registro de
aquellos datos de la vida económica que la era preciso recordar.
Las primeras civilizaciones que surgieron sobre la Tierra tuvieron que hallar la manera
de dejar constancia de determinados hechos con proyección aritmética, que se producían
con demasiada frecuencia y eran demasiado complejos para poder ser conservados en la
memoria. Reyes y sacerdotes necesitaban calcular la repartición de tributos, y registrar su
cobro por uno u otro medio.
Fuente: Comunidad emagister