INTRODUCCIÓN
Antonio Gramsci intentó pensar la hegemonía en sociedades capitalistas complejas. No sólo para aquellas donde la burguesía domina a través de una dictadura salvaje. Sino también para aquellas otras donde los segmentos hegemónicos de las clases dominantes apelan a la forma más eficaz de dominación política: la república parlamentaria (que, insistimos, no es sinónimo de "democracia", a pesar de los que nos dicen los medios de comunicación del sistema).
El principal objeto de reflexión que quitó el sueño a Gramsci, desde su juventud hasta su madurez, es el problema del poder. Al analizar el problema del poder Gramsci realizó una de las grandes innovaciones en la teoría y la filosofía política del siglo XX. Más de cuatro décadas antes de que Michel Foucault formulara su conocida -y celebrada académicamente- tesis según la cual el poder no reside en el aparato de Estado, no es una cosa sino que son relaciones, Antonio Gramsci -con menor reconocimiento académico- había llegado a una conclusión análoga.