Generalmente el ser humano respira solo lo necesario para subsistir sin darse cuenta de que en la respiración se oculta una increíble fuerza vital que nos ayudaría a revitalizar nuestro cuerpo, avanzar más rápido, crecer con más facilidad, traernos un bienestar....
Si bien respirar es algo que todos hacemos natural y automáticamente la forma en que este proceso se lleva a cabo puede ser muy variable y afectar a nuestro estado.
En general no somos conscientes del modo en que respiramos, lo hacemos de forma automática, sin detenernos a pensar en ello, pero la manera en que lo hacemos produce cambios químicos. Así, la respiración diafragmática puede llevarnos a una placentera sensación de relax, mientras que la hiperventilación puede producir mareos, palpitaciones, temblores, etc.