Arte, ciencia y cultura del Siglo XX
·Programa detallado no disponible Cuando acabó la guerra, los americanos empezaron a crear sus propios cohetes, no para llevar explosivos, sino para lanzar satélites artificiales.
En 1957 los rusos, que también habían hecho experimentos con cohetes, tuvieron éxito en el lanzamiento del primer satélite artificial, el Sputnik I. Su tamaño era aproximadamente como el de un balón de fútbol y llevaba sólo poco más que un transmisor de radio, pero esto fue el comienzo de la Era Espacial. Se usó un cohete para elevarlo y ponerlo en órbita alrededor de la Tierra. Allí siguió moviéndose, al igual que la Luna. Realmente, no estaba totalmente por encima de la capa de aire, que lo fue frenando lentamente, hasta que cayó y se quemó en la atmósfera interior, en enero de 1958.
En 1958 también, se lanzó el primer satélite americano, y en 1961 tuvo lugar el primer vuelo espacial que estaba tripulado. El ruso Yuri Gagarin fue el primero, y desde entonces se han hecho muchos más vuelos tripulados y se han lanzado miles de satélites. Las primeras estaciones espaciales se crearon en los años setenta. La estación americana Skylab tuvo tres tripulaciones seguidas. En 1982 los rusos Anatoly Berezevoy y Valentin Lebedev, hicieron un récord al estar a bordo de la estación espacial Salyut 7 durante 211 días seguidos.
Dentro de una nave en órbita alrededor de la Tierra no hay sensación de peso, por eso, si se suelta algo en el aire no cae. Esto es la gravedad cero. No parece que sea peligroso, pero resulta extraño.
Vida y trabajo en el espacio:
La ausencia de peso es algo extraño, no se pueden verter líquidos, y los objetos que no estén fijos, se pondrán a flotar por la cabina. Pero a pesar de esto, la gravedad cero no es perjudicial, aunque se esté bajo sus efectos durante varios meses, como se ha demostrado con los experimentos de los rusos. Pero sin embargo, no está tan claro que no sea perjudicial estar bajo sus efectos durante mucho tiempo, como por ejemplo en un viaje a Venus o a Marte.
Hasta ahora, no parece que la radiación cósmica sea peligrosa, y no ha habido problemas con cuerpos sólidos como los meteoritos.
Desde 1966, la Tierra está rodeada de satélites artificiales, que son muy útiles. Por ejemplo, pueden hacer que sepamos con tiempo las tormentas y huracanes que se forman en alta mar y así, se han salvado muchas vidas, ya que los habitantes de zonas que estaban amenazadas por estos fenómenos, han tenido tiempo para escapar del peligro. También sirven para estaciones de radio y televisión. Otro ejemplo es que sin satélites artificiales, sería difícil ver en Europa un programa de televisión retransmitido desde América.
Un sistema de satélites llamado "Landsat", ha hecho posible recoger información de la Tierra que no se hubiera conseguido de otra forma. Se ha hecho utilizando un proceso llamado captación remota para examinar el planeta buscando centros de radiación. Los centros de ordenadores que están en Tierra, "traducen" la información que reciben en imágenes con colores, que en realidad no existen. Los colores estos indican variaciones de la radiación. Esto hace que los científicos sepan donde están las zonas ricas en petróleo, o los deterioros en bosques tropicales. También con los satélites es más fácil buscar dónde está la contaminación en las aguas, y dónde las manchas de aceite en alta mar.
El ambiente del espacio es muy bueno para un observatorio astronómico. En 1985 se utilizó una lanzadera espacial para poner un telescopio espacial y también reflector de 2,4 metros, y de doce toneladas de peso. Al no haber atmósfera que "estropee" en cierta medida la imagen, el telescopio puede detectar objetos que antes eran invisibles desde la Tierra.
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