Un emprendedor es una persona con una necesidad real de crear su propio negocio. Por ello, con frecuencia, en vez de estudiar bien el mercado en el que se quiere adentrar, simplemente se pone a trabajar en el modelo sin más. Pero no es posible lanzar una empresa sin conocer, por lo menos, algunos elementos básicos de su entorno. Por ejemplo: ¿cuál es el mercado total al que nos dirigimos? ¿Quiénes son los líderes en nuestro país? ¿Quiénes son los líderes a nivel mundial? Las respuestas a estas cuestiones varían dependiendo del negocio.
El siguiente aspecto fundamental es la disposición a “quemar las naves”. Es muy cómodo trabajar para una empresa y pensar en el tiempo libre en el negocio que queremos montar con el dinero que nos den unos inversores. Nunca funciona. O se está suficientemente convencido de que lo que nos traemos entre manos es importante y realizable y abandonamos nuestra
seguridad para luchar por ello, o no saldrá nunca. Emprendedores de fin de semana son muy rara vez un éxito.