- La
contaminación ambiental es parte de la vida moderna, una causa son los combustibles derivados del petróleo, que al oxidarse liberan productos (
residuos) tóxicos para la vida. Cuando la producción de residuos supera la velocidad de su eliminación por la naturaleza surge la contaminación; la que se agudiza en las ciudades industrializadas: en el aire, el agua y el suelo.
De ahí la necesidad de normas que regulen su destrucción para prevenirla. Un ejemplo son los bifenilos policlorados, o BPC un grupo de 209 hidrocarburos aromáticos clorados. Su fabricación genera una mezcla de compuestos y sus propiedades fisicoquímicas dependen del grado de cloración, en general son térmica y químicamente estables, insolubles en agua, se mezclan con aceites y son resistentes al fuego. Por estas características en los últimos 50 años, tienen diversos usos: en transformadores y condensadores como dieléctricos, fluidos trasmisores de calor, hidráulicos y componentes de revestimientos para interiores, líquidos de frenos, en la fabricación de adhesivos, selladores, barnices y tintas de imprenta, como plastificadores, en la síntesis de pinturas marinas alguicidas y molusquicidas. Tales propiedades los hacen útiles; estables a la combustión normal, a las reacciones químicas y a la degradación biológica razón de su prolongada permanencia en el ambiente.