Una de las máximas inquietudes de las familias es cómo ayudar a sus hijos en los estudios. La clave está en la educación en valores, el apoyo familiar y el refuerzo emocional. El doctor en Educación de la Universidad de Barcelona y Pedagogo, Luis Alexis Maldonado, nos ofrece algunas reflexiones y recomendaciones para ser unos super padres.

¿De qué depende el éxito escolar de nuestros hijos?

Depende mucho de cómo la familia ha construido la forma de tratar con el niño. Hay que empezar a trabajar con él des de bien pequeño, a partir de los 5 o 6 años, porque empezar con 10 o 12 años suele ser un poco tarde. Éste es un tema clave y primordial. Después la disciplina que tengan los padres a la hora de trabajar con los hijos es importante y también influyen las características que tenga el niño para aprender. Otros factores más simples, como tener un lugar para estudiar y una metodología para el estudio, son fundamentales.

¿Cuáles serían estos factores más simples?

Deben tener un lugar concreto para estudiar, a horas concretas. Debe ser un espacio luminoso y adecuado para el estudio. Es importante que el niño tenga claro lo que tiene que estudiar y que los tiempos de estudio con él sean breves ya que, si son muy prolongados, se puede aburrir y no aprenderá nada. Después, ya en la escuela, los padres deben conocer el sistema de estudio y evaluación del centro. Es muy importante que en el colegio se fomente la educación en valores.

¿Cómo podemos motivarlos para estudiar?

Estamos en una sociedad en la que la evaluación está siempre presente. Ya desde primero comienzan a evaluar a los niños en los colegios y entran así en un sistema competitivo. Es necesario entender que hay niños que llevan otro ritmo y esto hay que respetarlo para trabajar su autoestima.

En definitiva, hay que cuidar la parte emocional…

Si una familia trabaja bien los sentimientos y la autoestima en casa, los refuerzos en la escuela son mucho más fáciles de trabajar. El éxito también depende de la autoestima y todo este apoyo psicológico viene de casa y hay que desarrollarlo. Hay que ayudarles a poner nombre a las emociones, a verbalizarlas, a ponerlas fuera de sí mismos y esto se hace trabajando los afectos.

Hay que transmitirles confianza en sí mismos…

Sí, es muy importante. El grupo social es tan influyente que a veces hace que el niño pierda los valores que trae de casa. Todo lo que se ha trabajado con la familia se puede perder porque cede a la presión del grupo. Las familias deben trabajar la autonomía del niño para que el grupo no lo lleven por donde él no quiere.

Hablamos de la educación en valores…

Sí. Esta es una asignatura pendiente del actual sistema educativo. Se habla de la educación en valores en los currículums de los centros pero no se desarrolla. Lamentablemente, cada vez que entra un nuevo gobierno, el modelo de educación se cambia y esto influye negativamente en los proyectos educativos.

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