La Historia es una disciplina académica que aspira a comprender el pasado y la forma en que se ha configurado el presente, y en el proceso, hacerlos comprensibles a otras personas. La docencia es una de las principales salidas laborales de esta carrera, aunque si no tienes vocación pedagógica, ofrece también muchas y variadas oportunidades.

Sigue leyendo para conocer mejor estas alternativas.

Un licenciado o graduado en Historia puede comprender los acontecimientos y cambios en la humanidad en una dimensión histórica, espacial y cultural. Adquiere, además, durante la carrera, un dominio de los métodos de análisis, desde una perspectiva crítica, de cualquier fuente histórica y de obtención de información.  Esta perspectiva crítica se manifiesta sobre todo en una conciencia de que los intereses y problemas históricos se ven sujetos constantemente al cambio.

Por ello, un historiador ofrece una perfil humanista de comprensión del presente fundado en los procesos y acontecimientos del pasado, que puede beneficiar a cualquier empresa que busque proyectarse en el futuro con conocimiento de causa. Te presentamos algunas de los puestos que puede ocupar un historiador en el mercado laboral.

Docencia

La opción más conocida, actualmente se encuentra en declive dada la falta de contratación permanente de profesorado de secundaria y universitario. Sin embargo, la Historia forma parte estructural de los programas educativos y no corre riesgo de desaparecer en el futuro próximo.

Turismo

El turismo urbano y el rural son la principal industria española desde la crisis de 2008. Un historiador puede reorientar su formación al desarrollo de rutas turísticas urbanas basadas en el conocimiento de la ciudad y su desarrollo histórico, o promover el conocimiento del mundo rural con una perspectiva original.

Relaciones internacionales

Al finalizar sus estudios, un historiador posee una comprensión de los procesos y relaciones entre países de entornos cercanos y lejanos, que le permite trabajar como asesor, investigador o diseñador de políticas públicas a nivel internacional. El desarrollo del grupo de países denominado BRICS  hace que sean necesarios especialistas en países alejados del entorno inmediato a la hora de planear estrategias internacionales.

Bibliotecas y archivos

Un licenciado en historia sabe trabajar con fuentes primarias y conoce los métodos y recursos para encontrar información. Estas habilidades le otorgan un perfil interesante para trabajar en empresas y organismos con larga vida, que pueden necesitar organizar sus archivos documentales o buscar la promoción de sus actividades mediante estrategias de comunicación basadas en su historia.

Comunicación e imagen

Un historiador puede trabajar como comunicador o asesor político para políticos, figuras públicas, partidos y organizaciones sindicales, de tal forma que la relación con el público se funde en un verdadero conocimiento de las causas y motivos de los procesos que se quieren explicar.

Redacción y escritura

Un buen historiador sabe sintetizar un cúmulo de información de manera clara y expositiva. Eso lo convierte, potencialmente, en un buen redactor o escritor. La novela histórica es un género que siempre figura en las listas de más vendidos. ¿Quién sabe? podría ser la forma de canalizar ese interés por el pasado de manera muy creativa.

Museología

Un historiador con interés en el arte puede colaborar con museos y galerías a la hora de preparar exposiciones, redactar textos y diseñar itinerarios novedosos en el marco de exposiciones permanentes o temporales.

 

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