Ítaca en sus orígenes: Una historia narrada por su fundador y directora

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El sueño de Horacio

Mi nombre es Vicente Horacio Jaramillo Loya y quisiera decirles dos o tres cosas breves a propósito de cómo ha sido el camino de mi vida hasta el encuentro con el desarrollo humano, el cual considero una parte fundamental en la vida de las personas.

Yo pienso que la vida me ha sido maravillosa porque nada ha sido fácil para mí. Probablemente si yo hubiera nacido con toda la charolita de recursos, a lo mejor sería una persona rica; por el contrario fui de cuna humilde, no conté con la presencia de mi padre y tuve que luchar para formarme una profesión. Sin embargo, si no fuera por esto probablemente el camino que tomé se hubiera desviado y hoy tendría una realidad diferente alejada de lo que soy ahora: una persona que vive pensando en los demás, se interesa en formar líderes y dando lo que pueda para ayudar a las personas a crecer.

En mi juventud estudié con los jesuitas y con ellos aprendí a formar mi cabeza con buenas ideas, mi corazón con buenos sentimientos, mi espíritu con ideales de siempre ser más, dar más y crecer en una forma integral; finalmente cuando aprendí todo lo que era necesario de tan maravillosos formadores me salí y entre a la Universidad a estudiar Desarrollo  Humano donde se seguían preservando elementos de espiritualidad y valores de trascendencia, sin embargo, esta parte de mi educación la percibía muy limitada porque solo se enfocaba a un solo autor, Carl Rogers, y aunque es muy bueno pienso que hay todo un mundo de filosofías por estudiar; así que por mi cuenta comencé a instruirme.

Creo mucho en la vida, en la esperanza, en los valores, en Dios, y todo eso me ha desarrollado como ser humano y creo que eso es lo que aporto.

Ahora bien, ¿qué fue lo que me inspiró a fundar Ítaca? Les platico, a mi forma de ver, muchos de mis maestros y compañeros eran cabezas de martillo, es decir personas que estudian una sola teoría o un modelo y ven toda la vida a través de esa teoría o modelo, y a mí eso me parece muy pobre. Un martillo solo sirve para clavar clavos, he de ahí el eufemismo* cabeza de martillo. Si yo quisiera cortar, hilvanar, atornillar algo con ese martillo evidentemente no podría porque no es una herramienta apropiada para esas tareas. — Por el contrario, un profesional, que aparte de clavar clavos, se preocupa por cultivarse en muchas otras habilidades, recursos e inquietudes en su vida; sabe manejar sentimientos y buenas ideas; tiene excelentes actitudes, determinación de crecer cada día y una actitud de servicio a los demás, no podría calificarse como cabeza de martillo sino como una persona integral que yo llamaría desarrollada.

En síntesis, la fundación de Ítaca me fue inspirada por mis autores preferidos de la universidad, pero también por mis descubrimientos en la búsqueda de más filósofos, teólogos y expertos de la espiritualidad, así como por el estudio de las nuevas corrientes de la psicoterapia como lo es la neurociencia, Mi inspiración fue el poder formar profesionales NO cabeza de martillo y SÍ multidimensionales que aprendan a sacar lo mejor de la psicología, filosofía, espiritualidad, antropología, pedagogía y demás conocimientos, teniendo así múltiples habilidades que los desarrollen como humanos.

Un profesionista con desarrollo humano tiene en su ser múltiples habilidades y virtudes que le permiten abrirse paso en la vida sin limitarse al conocimiento que aprendió en la Universidad, es alguien con la capacidad de pensar por sí misma, aplicar los conocimientos, decidir, imaginar, en pocas palabras es libre.

Reflexionemos. De aquí a 10 años, por lo menos 80 de las profesiones actuales serán casi obsoletas. Las facilidades que los avances tecnológicos nos brindan remplazan la mano de obra de los técnicos y profesionistas;

El avance tecnológico es una realidad indiscutible y ante esto las Universidades debemos actuar formando a personas humanas multidimensionales que lejos de quedar rezagadas permanezcan vigentes y estén en crecimiento con los cambios sociales y es más, que sean ellas las originarias de estos cambios.

Cuál es la filosofía de Ítaca

Es básicamente formar personas buenas para sí mismas, el mundo, la ciencia y la investigación; es decir, una persona que tenga una formación integral. Y formación integral es desarrollar alma, materia, mente, cuerpo, sentimiento, ideas y sobre todo desarrollar habilidades y recursos. Esto es lo que justamente se llama una formación integral multidimensional.

Respecto al escudo, lema, el nombre los idee con ayuda de Magdalena. El lema es “Hacia la Excelencia a través de la conciencia” ¿Por qué esto? Ciertamente está comprobado que venimos de la evolución y estamos hechos para evolucionar y lo que más define al ser humano en su esencia es la capacidad de darse cuenta darse.

Darse cuenta en la vida es ser consciente de lo que haces, es tener la mente despierta, al tanto. Por lo que la frase no me di cuenta no es justificante de nuestros errores, cometemos errores porque tenemos la mente dormida y no llevamos un conteo diario de las cosas que son más importantes y esenciales para nuestra vida.

Si tú te das cuenta de quién eres, qué quieres y a dónde vas, te diriges hacia la excelencia y serás una persona extraordinaria.

Nuestra actitud por lo general tiende a ser negativa-pasiva-repetitiva y la actitud de la conciencia es trabajar con metas contables y medibles siendo positivo-creativo-imaginativo. Entonces para lograr darse cuenta, hay que despertar la conciencia cambiando de actitud cada 2 horas, cada que se requiera, siempre que el ánimo decaiga hacia una actitud negativa hay que renovarlo con una actitud más favorable. No actuemos como computadoras ¡despertemos! El saber cuándo reír, llorar, cuando conviene callar o hablar, es darse cuenta.

La filosofía de Ítaca es ser consiente para alcanzar la excelencia. Te invito a leer las biografías de los grandes personajes de la historia, ellos lloraron, sufrieron y fracasaron pero llegaron a ser premios Nobel, campeones olímpicos, grandes científicos, médicos, filósofos, etc. ¿cómo sobresalieron? ¡Dándose cuenta!: siempre se dijeron así mismos  << ¡Yo nací para ser más!>>. Puedes tomar de ejemplo a estas personas, si quieres hacer algo en tu vida, acércate a aquellos que hayan superado ese camino que tú comienzas a recorrer no hagas caso de palabras con desanimo, ¡date cuenta! Es justo está actitud, este pensar, este sentir lo que me llevó a fundar Ítaca.

 ¿Qué importancia tiene el desarrollo humano en la vida de las personas? Yo pienso que tenerlo es básico, fundamental y esencial. Nos ayuda a desarrollar lo que somos, y somos luz, somos fuerza, somos resistencia y somos búsqueda de felicidad.

Por último, ¿para mí qué es lo más importante que las personas deben aprender a estudiar en Ítaca? bueno primero aprender a pensar por sí mismas, segundo saber y tercero trascendencia es decir tener fe esperanza voy a pensar por mí mismo segundo saber decidir y tercero trascendencia, es decir tener fe esperanza y amor.

Por el Fundador, Dr. Horacio Jaramillo Loya, precursor del Desarrollo Humano en México.

La visión de Magdalena

Pero regresemos un poco atrás, cerca del origen. ¿Cómo se convirtió Ítaca de Centro Cultural a Universidad? El cambio viene cuando se decide estructurar todo lo que ya existía en Ítaca. Horacio fundó el diplomado en Desarrollo Humano y las especialidades, pero me preocupaba el darles una acreditación oficial con la cual los alumnos al graduarse pudieran tener una carrera y ejercerla oficialmente con reconocimiento de la Secretaría de Educación Pública.

Mi nombre es Magdalena Lorenzo Río, soy Directora de Universidad Ítaca y les hablaré del crecimiento de la Universidad. Al respecto tengo que decir que lo que empezó como un sueño se ha ido haciendo realidad. Hoy en día tenemos más de 17,000 alumnos. Nuestra comunidad ha crecido exponencialmente y se ha convertido en una célula multiplicada que ha logrado abrir fuertes de trabajo en varios sitios convirtiéndose en una comunidad también de apoyo y desarrollo. Pero el sueño no se puede quedar aquí, siempre estamos trabajando por el crecimiento y actualización de Ítaca en México y en el extranjero, incluso está el proyecto de que Ítaca tenga una universidad filial con validez en Estados Unidos, sería como una tierra nueva para poder ampliar aún más las oportunidades, dentro de su plan de vida, de nuestros estudiantes.

Siendo Horacio un creyente del Desarrollo Humano fue éste nuestro primer programa de licenciatura reconocido así como el primero de este tipo en darse en México. Posteriormente en julio de 2005 creamos la especialidad de Estratégicas Reeducacionales Multidimensionales, que considero la fusión entre la visión de Horacio y la mía porque engloba la parte de psicoterapia, teología, filosofía, psicología y terapia familiar sistémica que venía implementando Horacio, con los estudios que yo también tengo de desarrollo humano, educación y educación especial.

Después de esto surgieron las maestrías y la Universidad comenzó a tener tanto auge que Horacio y yo íbamos a dar cursos de desarrollo humano personalmente a diferentes partes de la República. Llegó un punto en que no nos dábamos abasto y fue cuando decidimos ofrecer la educación en línea y así en 2007 tuvimos la licencia para abrir las licenciaturas y maestrías en esta modalidad.

¿Qué es lo que diferencia a Ítaca de las demás escuelas? Ítaca es una Universidad cuyo origen y cimientos son el desarrollo humano, por lo que manejamos el aprendizaje significativo y trabajamos en una educación centrada en el alumno, siendo su proceso personal nuestro principal interés. Nos es importante que los alumnos se gradúen como grandes seres humanos y no solo como personas que estudiaron una carrera, es decir, no nos interesa que salga el mejor administrador del mundo nos interesa que salga la mejor persona administradora del mundo.

Hay tres cualidades más de Ítaca de las que me gustaría platicarles:itaca2

Primera. El cuidado que les tenemos a nuestros alumnos. Cada uno de ellos siendo único e importante es tratado como como tal creando una relación tan cercana que gusta sobre todo a los alumnos en línea que físicamente están lejos.

Segunda. Proceso de aprendizaje. En Ítaca valoramos y respetamos las diferentes potencialidades de cada persona, sabemos que alguien puede ser excelente en ingeniería mientras que otros en terapéutica, entonces les ayudamos a que saquen lo mejor de sí dentro de su área, dándoles al mismo tiempo la apertura para que ellos marquen su propio ritmo de desarrollo.

Tercera. Inclusión. Por medio de la sensibilización nuestros alumnos aprenden de sus propias capacidades y de las de sus compañeros, lo que les ayuda a que su flexibilidad y capacidades se amplíen. Aprenden a creer en el otro, creen en el ser humano, aceptan en que su compañero tiene posibilidades y dejan el yo soy el único. Esto los hace mejores persona, mejores estudiante, mejores empleados y en consecuencia esto crea un mejor país.

Yo creo en la educación, en que ésta es la llave para una mejor calidad de vida. Pero es necesario saber que en general existen tres niveles de aprendizaje:

Primer nivel. Es el que la mayoría maneja. Es el aprendizaje académico de muchas cosas, es el aprender por aprender, como merolico.

Segundo nivel. Es aprender a modos de ser y aprender modo de ser es poder adaptarme a diferentes modos, diferentes personas y diferentes estilos.

El tercer nivel. Para mí y para Ítaca el más importante. Es el aprender a ser, el ser persona, y para mí esto es la esencia de la educación, porque si tu aprendes, si tienes diferentes modos de ser y eres te garantizo que triunfas en la vida.

Por la Directora General, Lic. Magdalena Lorenzo Río.

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