Imagine por un momento que, de repente, se halla usted enfrente de un ordenador,
conectado a Internet, viendo su página web. No es una página cualquiera: está estructurada
de forma temporal, como un cuaderno de bitácora, esos libros en los que los capitanes de
barco escriben los sucesos más relevantes del día; las anotaciones se suceden una detrás de
otra, con hora y fecha, y tratan temas variados; junto a cada anotación, ve un enlace a través
del cual puede leer los comentarios que cada lector de su bitácora ha añadido después de la
lectura.
Fuente: http://www.ffbg.
net