- Radio Nederland pone a disposición de los lectores de InformaRN un dossier sobre Bolivia, a raíz de los acontecimientos de octubre del 2003 que obligaron la renuncia del presidente Gonzalo Sánchez de Losada.
A lo largo de varios años, Bolivia ha arrastrado la condición de país más pobre de la región. El descontento social, a causa de la creciente pobreza urbana y rural, ha sido recurrente, sobre todo a inicios de este siglo y, como consta en estos artículos, "se ha traducido en huelgas, manifestaciones callejeras de protesta, bloqueos de vías y enfrentamientos con efectivos policiales y militares que han dejado un saldo de decenas de muertos y varias centenas de heridos y contusos, además de millones de dólares en pérdidas económicas".
Los informes aquí compilados, dan cuenta de la obligada sucesión constitucional, en agosto del 2001, cuando el vicepresidente Jorge Quiroga relevó en la Presidencia de Bolivia al general Hugo Bánzer. Eso permitió una tregua de apenas unas semanas en el conflicto social que continuó a pesar de las infructuosas negociaciones del Gobierno. Pero al cabo de tres meses esas esperanzas se apagaron y las protestas volvieron a subir de tono, no sólo desde las filas de los trabajadores y los desempleados, sino también desde la empresa privada, que casi no pudo controlar el descalabro del sector. Entre tanto, los tres planes de reactivación económica, aprobados desde 1997, no dieron resultado.
A todo esto se unen las obligaciones y presiones internacionales, especialmente de Estados Unidos, que "determinaron la militarización de la principal zona de cultivo de hoja de coca, materia prima de la cocaína, a fin de acabar por la fuerza con su producción. Los cocaleros se resisten a exterminar los arbustos cuya hoja no sólo simboliza la identidad cultural de las mayorías indígenas, sino que les ha permitido sobrevivir la prolongada crisis económica que soporta esta nación". Según la información de que disponemos, Bolivia ha logrado erradicar más del 90 % de los cultivos de coca, pero a un costo social demasiado alto.
Con el gobierno del presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, Bolivia se sumió de nuevo en un conflicto social cuyo trasfondo es la crisis económica y sus consecuencias de desempleo, miseria y hambre para miles de bolivianos, además de la discriminación y la exclusión de la mayoritaria población indígena. Toda esa etapa está resumida en informes de nuestra corresponsalía en Cochabamba y las entrevistas realizadas desde Hilversum.
Dos años después, el 20 de octubre del 2003, Bolivia ha comenzado una nueva etapa en su vida democrática, "con un gobierno producto de la sucesión constitucional, que ha hecho suyas las banderas de la revuelta popular que obligó a renunciar al ahora ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada".