Inventado en 1895 por los hermanos Louis Jean y Auguste Marie Lumiére, el cinematógrafo se paseó por varias capitales americanas antes de llegar a La Habana, acontecimiento que ocurrió el 24 de enero de 1897, cuando desde México el
francés Gabriel Veyre trajo a esta ciudad el maravilloso portento.
Fuente: http://www.loscineastas.com