En el año 1789, por la crisis económica que transcurría en Francia, el Rey sube los impuestos para los campesinos y comerciantes, pero los nobles no estaban obligados a pagarlos.
Esto provoca inquietud y enojo en el pueblo. Por ello se organizan en una asamblea y destituyen al Rey. Lo llevan prisionero a la Bastilla y finalmente se producen enormes cambios que otorgaron igualdad ante la ley a los ciudadanos.
Se establece una República como forma de gobierno. A estos hechos se los conoce como la Revolución Francesa.