La mezcla de los paisajes de los Andes peruanos para hacer
ciclismo de montaña son los mejores, pues es muy fácil encontrar hermosas lagunas, montañas muy altas para hacer descensos, ríos de aguas cristalinas, soleadas rutas mezcladas con las ruinas incaicas, y por supuesto, gente que todavía vive en lugares muy remotos rodeados de
animales y prados verdes llenos de vida.