Lo que menos me ha gustado:
Faltan ejemplos, quizá. No se dan soluciones al codependiente. No se aporta bibliografía: un referente indiscutible es Walter Riso, y entre otros su libro ¿Amar o depender?
Lo que más me ha gustado:
Conocer la dependencia afectiva es importante, ya que todos en mayor o menor medida somos dependientes, y de hecho, la cultura favorece este rasgo, que es contrario al verdadero amor.
Te prepara para:
El texto es de un nivel de muy fácil comprensión, por lo que no se necesita tener conocimientos previos.
Está dirigido a todas aquellas personas que tienen una relación de pareja, puesto que, o bien ellos mismos pueden estar siendo dependientes, o bien sufren la manipulación de su pareja dependiente.
Además, conocer que el apego no es amor, que el apego corrompe y que el verdadero amor empieza por una/o misma/o, es vital para una relación sana y duradera.
Si quieres que tu relación se prolongue y progrese, quizá debas plantearte si sufres de dependencia afectiva. El menos dependiente es también quien ostenta el poder en la pareja. Por ello, es importante no entrar en luchas manipuladoras, que son lo contrario del amor.
Conclusión:
En general se trata de una información agradable de leer e interesante.
Tomando como referente a Walter Riso, que en mi opinión es el experto sobre este tema, considero que debe distinguirse entre distintos tipos de dependencia. Existe el miedo al abandono, como menciona el texto, pero también la dependencia a ser admirado, o la dependencia de la ternura, por ejemplo.
Es interesante saber de qué creencias erróneas procede la dependencia afectiva. Quizá se piense que no se es capaz de actuar sin una autoridad a nuestro lado que apruebe lo que hacemos. Quizá se considere que el mundo es hostil y necesitamos protección. Es una falacia pensar que el amor es eterno, y tratar de agarrarse al amor es como apretar a un pájaro en nuestro puño. Todas estas creencias suelen partir de la infancia y de la relación con nuestros padres.
El peligro es la profecía autocumplida: alguien que teme el abandono se comporta de tal forma con su pareja que acaba siendo abandonado/a por ella.
Al dependiente le encanta ceder espacios y tiempo, anularse, olvidar sus aficiones, su yo. Esta faceta está muy bien analizada en este texto. El dependiente busca una «droga» porque no se considera autosuficiente en algún aspecto: no se ama así mismo/a.