Se trata de una referencia sobre la
historia de los
museos en Cuba, teniendo en cuento su surgimiento, evolución y apropiación de los códigos que rigen la nueva museología. Durante los siglos XVI, XVII, y hasta bien entrado el siglo XVIII no se puede hablar de que en la isla de Cuba se coleccionara algún tipo de objeto, ni siquiera de forma inconsciente o ingenua. De lo que sí estamos seguros es de que a partir de las propias necesidades que generaba el asentamiento, luego de la conquista colonización, se produjo por parte los nuevos habitantes, la apropiación de objetos etnoculturales de uso cotidiano y otros con cierta insinuación artística, que estuvieron relacionados con la vivienda, la
religión y el vestuario.