La adquisición de equipos y herramientas puede ser una tarea difícil para una empresa. Existiendo una tan amplia variedad de escritorios, sillas, teclados y otros productos que dicen ser 'ergonómicos', es lógico que las personas sufran cierto grado de desorientación.
Lo más recomendable sería que ya desde la concepción del producto, en su etapa de
diseño, se incorporaran las consideraciones ergonómicas. De este modo, sería exigible que si un fabricante rotula sus productos como 'ergonómicos', pudiera demostrar mediante certificación que esto es realmente así. ¿Y cómo puede saber un fabricante que sus productos son ergonómicos? Primero, debe estar convencido que su producto se adaptará bien a todos los usuarios para quienes es ofrecido. Es mucho mejor que destaque las 'características ergonómicas' que sí tiene su producto, a pretender que es categóricamente ergonómico. Muchas veces se diseñará un producto que no se adecua a todos sus usuarios, y se pretende - en cambio - que los usuarios se adapten al producto. Esto es nocivo y claramente opuesto a nuestra visión. Es pretender que nuestras cabezas redondas se adapten a sombreros cuadrados.....