12.170 cursos gratis
8.184.952 alumnos
Cuando hablamos de invertir en fondos de inversión, en realidad, estamos mencionando una gran variedad de inversiones diferentes, cuyo vehículo de inversión es el mismo. Por ello tenemos que dedicarle un tiempo a entender qué tipo de inversión se nos está ofreciendo. Cada fondo tiene sus características propias que hay que analizar en base a nuestro perfil inversor.
- Hay fondos garantizados ideales para un ahorrador conservador que no está dispuesto a perder capital, fondos más arriesgados como los de renta variable y otros para inversores más sofisticados, como los ETF que apuestan por la caída de índices bursátiles como el IBEX 35 o el EuroStoxx 50. Por tanto, es importante entender tanto el fondo como la evolución del activo en que invierte.
- Tenemos que informarnos adecuadamente de la solvencia de la gestora (empresa que gestiona nuestro dinero) y del depositario (entidad financiera que custodia la inversión), ya que de ellos depende la seguridad de nuestra inversión. Se dice que los fondos son uno de los productos financieros más seguros (en cuanto a no perder la inversión en caso de quiebra) porque tanto gestora como depositario responden de los activos. Además, al ser los fondos propiedad de los partícipes (nosotros), en caso de quiebra de gestora o depositario, no se perdería el fondo y se nos reintegraría el valor de la inversión en ese momento.
- Los fondos aplican diferentes tipos de comisiones que tenemos que conocer y comparar, leyendo con atención el folleto informativo correspondiente. Las principales comisiones a tener en cuenta son: las comisiones de gestión y depósito que cobran la gestora y el depositario, respectivamente. Estas comisiones son implícitas, es decir, ya están deducidas del valor liquidativo del fondo, puesto que se cargan directamente al fondo de inversión. Importante también analizar las comisiones de suscripción y reembolso; pueden ser a favor de la gestora o del propio fondo (en este caso se denomina descuento a favor del fondo). Son explícitas, es decir, se cargan al partícipe en el momento en que se realiza la suscripción o el reembolso, como un porcentaje del importe suscrito o reembolsado (con un máximo del 5%) y deduciéndose de este.
-
Rentabilidad del fondo; sólo los fondos garantizados nos permiten conocer la rentabilidad que recibiremos en el periodo de la garantía, si es que además del capital garantizan la rentabilidad (la mayoría no garantiza más allá del capital invertido). Para el resto no nos será posible conocer si ganaremos o perderemos dinero; lo que nos ayudará a predecirlo es por una parte la rentabilidad que el fondo ha conseguido en los últimos 5 o 10 años (rentabilidades históricas) y conocer cómo evoluciona el precio del activo en que invierte. Podría ser que un fondo con altas rentabilidades pasadas de repente empezara a caer, dado que el activo en que invertía ha tocado techo.
Cuando decidimos invertir en cualquier tipo de producto financiero, lo más importante es que entendamos perfectamente en qué depositamos nuestro dinero. No hay que confiar en los consejos de un amigo o en lo que dice el director del banco que nos conviene más. Hay que comprender el riesgo y la rentabilidad potencial del producto, sea un fondo o un depósito a plazo fijo. Y en caso de no estar seguro, no invertir. Nos digan lo que nos digan.
Vista la web de iAhorro.com: http://www.iahorro.com/
Nuestras novedades en tu e-mail
1 opinión de Cómo elegir el fondo de inversión adecuado
Valoración usuarios:
10/10
Ver más opiniones de "Cómo elegir el fondo de inversión adecuado"
¿Te gustaría visitar más cursos gratis de Contabilidad y Finanzas?