A muchas compañías les puede resultar difícil cumplir con las leyes de etiquetado de OGM. A pesar de que en la actualidad no existe método analítico generalmente aceptado para distinguir muchos ingredientes modificados genéticamente de ingredientes “convencionales”, especialmente en
alimentos altamente procesados, los nuevos reglamentos exigen que los productos derivados de cultivos modificados genéticamente estén etiquetados como tal.
Fuente: http://www.aesa.msc.es