El objetivo del presente curso es comprender cómo en las democracias occidentales actuales o democracias "reales", la persona ha sido reemplazada por el individudo. Las consecuencias de este hecho han sido trágicas para Occidente, por cuanto esto ha implicado que la solamente la persona es el principio, sujeto y fin de la política, y no el Estado o el mercado, o la libertad entendida como afirmación del yo egoísta sin referencia alguna a la amistad cívica como pilar del orden democrático. Lo fundamental es volver a la visión de la política como ética social.