- El tema para esta monografía se me ocurrió después de darme cuenta cómo la sociedad tiende a intentar manejar cada uno de los aspectos que nos conciernen a diario, en todos los ámbitos de la vida, y dejamos lo simple y propio de cada uno, lo que nos hace sentirnos bien con nosotros mismos, de lado.
Es decir, se creó una paradoja pero que resultaba previsible, y es el hecho de haber mostrado abiertamente el mundo y vida al hombre mediocre, se logró que a éste se le cierre el alma. Es de esta manera como los hombres van perdiendo su lado sentimental, para lentamente ir transformándose en hombres-máquina, que no hacen otra cosa más que copiar patrones ajenos, y sentirse bien, porque encajan con lo que la imagen que los demás imponen sobre normal. Su personalidad es una recopilación de otras, es un surtido variado, imponiendo la vulgaridad como la meta que todos quieren alcanzar.
Y con esta base es como comencé a analizar los cuento de Córtazar, llegando a las conclusiones más adelante explicadas.