Un análisis de las cuestiones sociales tomando a la ciudad como núcleo implica importantes y nuevos desafíos pues es necesario tener en cuenta la diversidad multicultural, la segregación intercultural y social y la desurbanización. Desde fines del siglo XIX y principios del siglo XX, es un período de gran movilidad social, principalmente en Buenos Aires. En lo geográfico espacial, se produce una gran concentración urbana, una red de asentamientos interconectados, la localización permanente de grupos étnica y culturalmente heterogéneos, generando un acelerado intercambio de mensajes. De la sumatoria de diferencias surgió una variedad de expresiones culturales, entre las que podemos mencionar en lo teatral, al Circo con actos de "drama gauchesco", al zarzuelismo criollo que precederá al sainete criollo o porteño, vigente entre 1890 y 1930; en lo musical, el tango se hace eco de la protesta social y las agrupaciones carnavalescas, manifestaciones artístico culturales, con profundo contenido social, surgen a partir de la segunda mitad del Siglo XIX, entre ellas "la murga" que continúa vigente hasta nuestros días.