A finales del siglo XVIII surgieron algunos cambios en el pensamiento de la Ilustración. Bajo la influencia de Rousseau, el sentimiento y la emoción llegaron a ser tan respetables como la razón. En la década de 1770 los escritores ensancharon su campo de crítica para englobar materias políticas y económicas.
De mayor importancia en este aspecto fue la experiencia de la guerra de la Independencia estadounidense (en las colonias británicas). A los ojos de los europeos, la Declaración de Independencia y la guerra revolucionaria anunciaron que, por primera vez, algunas personas iban más allá de la mera discusión de ideas ilustradas y las estaban aplicando. Es probable que la guerra alentara los ataques y críticas contra los regímenes europeos existentes.
Suele decirse que el Siglo de las Luces concluyó con la Revolución Francesa de 1789, pero no son pocos los que contemplan e interpretan la inquietud política y social de este periodo como causa desencadenante de la Revolución. Al incorporar muchas de las ideas de los ilustrados, la Revolución, en sus etapas más difíciles, entre 1792 y 1794, sirvió para desacreditar estas ideas a los ojos de muchos europeos contemporáneos.
El enorme impacto que la Revolución Francesa causó en España, tras la muerte de Luis XVI, así como en los dominios españoles de América, provocó una violenta persecución de las personas más representativas de las nuevas ideas. Se estableció una censura total y se cerraron las fronteras, prohibiéndose el paso de todo tipo de libros y folletos, o su embarque hacia América.
Aunque se produjo un repunte de interés modernizado y progresista bajo el gobierno de Manuel Godoy con la ayuda de Jovellanos, el miedo a la contaminación revolucionaria favoreció la represión más absoluta, tanto en la metrópoli como en los dominios de la América española. La existencia de numerosas Sociedades de Amigos del País en los virreinatos favoreció la implantación y extensión de la “Ilustración” en América Latina.
La Ilustración fue la corriente dominante del pensamiento europeo del siglo XVIII y dio nombre a toda una época. Representó un intento de revisar, a la luz de la razón, todas las ideas y costumbres tradicionales. Con ello se disiparon las tinieblas del fanatismo y la ignorancia, y la humanidad entraría en una era de felicidad. Se trataba de un ideal individualista y laico en el que algunos gobernantes se inspiraron para llevar a cabo una política de reformas que hiciera más poderosos sus estados. En esto consistió el despotismo ilustrado, al que se asocian los nombres de: Federico II de Prusia, María Teresa y José de Austria, Carlos III de España y Catalina II de Rusia.
|
1. El arte contemporáneo cubano En este curso encontrarás una propuesta a la hora de analizar la producción... [20/12/07] |
151 | ||||
|
2. El origen de las religiones La religión ha sido uno de los pilares fundamentales de las sociedades, pero es... [07/08/02] |
24.292 | ||||
|
3. Literaturas del mundo La literatura, junto a la pintura y la arquitectura, son las muestras de la cultura... [23/04/04] |
27.556 | ||||