Para contestar estos interrogantes se precisa una muy delicada atención ya que, por su objeto, como se ha visto, se trata del conocimiento más profundo que puede adquirir el hombre con su luz intelectual. Vamos a ver por qué la contestación a esos interrogantes ha de ser afirmativa. En efecto, el hombre está capacitado para discernir en Metafísica entre lo que no pasa de mera hipótesis y lo que es descubrimiento y, en consecuencia, auténtico conocimiento metafísico de la realidad. En las ciencias positivas, al comprobar una hipótesis, el hombre admite como evidente lo que en el experimento se muestre a los sentidos de modo inmediato. Poner en tela de juicio ese testimonio de los sentidos -como algún pensador ha hecho- es cerrarse de antemano a todo conocimiento experimental y, en consecuencia, a todo conocimiento puesto que los sentidos son como las ventanas del alma y nada llega a nuestro intelecto que antes no haya pasado por ellos.
Pero si se ha de admitir en el hombre una evidencia sensible como arranque de cualquier conocimiento, so pena de caer en el más absoluto escepticismo, igualmente ha de admitirse una evidencia intelectual que permite el conocimiento inmediato -sin que medie raciocinio algunote los primeros principios del razonar humano. Que se trata de un conocimiento inmediato se pone de manifiesto precisamente por ser principios primeros que no pueden reducirse, por tanto, a otros anteriores y es a ellos, en última instancia, a los que debe reducirse cualquier conocimiento. Estos primeros principios, evidentes por si mismos, constituyen un hábito innato arranque del conocer humano. Coincide ese hábito con lo que en la conversación corriente se ha dado en llamar "sentido común". Cuando decimos que algo es de "sentido común" queremos decir que es evidente para todo el mundo -por algo se llama "común"- y a quien sostiene obstinadamente una afirmación que lo contradiga, se le tiene por loco o por cerril y, en cualquier caso, se considera imposible dialogar con él pues se carece de lo que constituye la base indispensable para posibilitar un diálogo racional.
Ya tenemos pues la piedra de toque para comprobar si en Metafísica una determinada hipótesis merece el titulo de auténtico descubrimiento. El "sentido común" o "hábito de los primeros principios" servirá de contraste y hará las veces de comprobante. Si alguna hipótesis metafísica al reconducirla hasta los primeros principios que son el arranque del conocer humano los contradice, la hipótesis no puede aceptarse como conocimiento, habrá de rechazarse o, en todo caso, ser revisada y convenientemente modificada. Si la hipótesis se ha tomado como axioma o punto de partida de un razonamiento y éste, ajustándose a las reglas de la Lógica -arte de razonar- nos conduce hasta una conclusión que es contraria a alguno de los primeros principios, habrá que desandar los pasos de dicho razonamiento y si no se detecta error en ellos, será preciso admitir que el error se encuentra en el punto de partida y desechar, por tanto, como errónea la hipótesis en cuestión.
|
1. Prolegómenos de filosofía Iníciate en el mundo maravilloso de la Filosofía y, en especial, en el de los... [21/10/05] |
48.000 | ||||
|
2. Ética, moral y filosofía La palabra ética deriva del griego ethos, que significa costumbre. La palabra... [26/06/07] |
7.779 | ||||
|
3. Metafísica. Ciencia de la filosofía Qué es la metafísica, la llamada ciencia madre o filosofía primera, y cuál es su... [12/01/09] |
678 | ||||