2. El Ello, el Yo y el Superyó, la estructura de la personalidad
Seguramente, estos conceptos te serán familiares, dada su tremenda popularidad. En la teoría psicoanalítica se conoce esta formulación como segunda tópica, siendo la primera la que ya hemos visto configurada por los sistemas inconsciente/preconsciente/consciente. La primera y la segunda tópica no son incompatibles entre sí, como enseguida aclararemos. Entre ambas se obtiene una visión bastante notable de cómo se articula la personalidad de cada cual. La idea central es la de que todos nosotros poseemos un Ello, un Yo y un Superyó. Estos tres sistemas establecen ciertos enlaces entre sí y nos permiten relacionarnos con el entorno en el que vivimos.
Ahora bien, si todos estamos formados con la misma estructura de personalidad, ¿por qué motivos somos tan diferentes los unos de los otros? La respuesta a esta pregunta implica de nuevo diferenciar entre estructura y contenido, tal como ya hemos hecho al explicar el inconsciente. Utilizando un símil anatómico, podríamos decir que la estructura viene a ser como la musculatura. Todos los seres humanos orgánicamente sanos disponemos de la misma. Otra cosa es, no obstante, las cualidades de los músculos de cada cual, su grado de flexibilidad, su masa, el entrenamiento especifico, los usos más habituales, su historial de traumatismos, etcétera. Estas cualidades vendrían a representar el contenido de dicha estructura. Por lo tanto, y aunque todos tenemos la misma estructura de personalidad, las diferencias entre personas se explican por el contenido –o, mejor dicho, la cualidad de su contenido– de lo que cada cual posee en cada una de estas instancias.
Probablemente, no te descubriré nada nuevo si te avanzo que, desde la óptica de un psicoanalista, el contenido de la estructura de la personalidad tiene mucho que ver con las vivencias de los primeros años de la vida. Pero éstas las revisaremos en el capítulo siguiente, porque aún nos queda mucha tarea como aprendices de anatomía psíquica, es decir, para describir a los famosos Ello, Yo y Superyó.
El Ello es el primero que estudiaremos, ya que se considera la instancia más arcaica, derivada de las experiencias de los primeros tiempos de la vida y por eso es la parte del psiquismo más ligada al organismo, a lo somático. En el Ello tienen su asiento las pulsiones básicas anteriormente mencionadas –Eros y Thanatos, es decir, las constructivo-amorosas y las agresivo-destructivas, de las que más adelante hablaremos–. En el Ello habitan también los contenidos reprimidos y todo aquello vivido en la infancia y no accesible, de lo que ya hemos comentado algunas cosas. Como ya habrás adivinado, su funcionamiento se rige exclusivamente por el principio del placer y, por lo tanto, siempre está a la búsqueda de la descarga de toda tensión y del logro de la máxima satisfacción. Es inconsciente, irracional y alógico.
Del Yo se dice que deriva del Ello, y, por lo tanto, se considera una instancia evolutivamente posterior. Si venimos a este mundo con un Yo, o no, es una polémica, bastante estéril, que ha dado lugar a considerables controversias en el gremio de los analistas y en la que no vamos a entrar ahora. Quedémonos con la idea de que el Yo es una organización coherente del aparato psíquico que se forma a partir del contacto con la realidad. Se encarga de lo que se denominan funciones yoicas: organización de lo percibido por los sentidos; contacto y adaptación con el entorno, control de los impulsos que provienen del Ello; funciones de aprendizaje por la experiencia; tareas de autocuidado; elaboración de los mecanismos de defensa –explicados en capítulo V del libro–, entre otras cosas. Como ves, el Yo tiene bastante trabajo, es una instancia compromisaria (Freijo, 1986). Freud (1923) decía que era una especie de esclavo que debía de servir a tres amos: el Ello, el Superyó y las exigencias de la realidad; muy pronto entenderás el porqué de esta frase tan bien hallada. El Yo es en gran parte consciente, pero también posee una parte inconsciente, probablemente forjada en la infancia. La parte consciente del Yo se rige por el principio de realidad.
|
1. La envidia. Psicoanálisis En este curso presentamos un interesante análisis sobre el origen psicológico de... [02/08/11] |
81 | ||||
|
2. Las Intuiciones. Psicoanálisis En la lección que tenemos hoy para ti hablaremos sobre la intuición , todas las... [05/09/11] |
182 | ||||
|
3. Psicoanálisis. Crisis existencial A través de este curso sobre las crisis existenciales preparado por el Dr. Felix... [27/07/11] |
110 | ||||