¡Con solo 4 pistas!
En el desarrollo de la formación como profesional de la ciencia actuarial se construyen habilidades y conocimientos referentes a las áreas de la estadística, la matemática, la probabilidad, la economía y las finanzas, de modo que el actuario esté en capacidad de aplicar métodos de análisis y evaluación de riesgos a diferentes situaciones.
Esta labor se ha desarrollado principalmente en el campo de la industria aseguradora, debido a que las compañías de seguros funcionan como intermediarias en el proceso de construcción de fondos comunes entre gremios expuestos a escenarios en que existe la posibilidad de ser perjudicado por diferentes factores, de modo que si alguno de los miembros es afectado, exista un recurso económico que le sirva como apoyo. A partir de esto, es posible ver como para las aseguradoras la rentabilidad se basa en la capacidad de calcular de manera proporcional las afectaciones que puede sufrir un agente determinado en relación con la posibilidad de que se hagan realidad y la cantidad de dinero que tendría que pagar por ello.
Es decir, una aseguradora acumulará más capital en la medida en la que los riesgos cubiertos se hagan realidad un mínimo de veces en un mínimo de casos. Quien tiene la responsabilidad de llevar a cabo los estudios de riesgo tiene, entonces, un papel central en esta industria, pues de su capacidad dependerá el éxito o no de la compañía. Ya que en su estudio establece una relación entre los riesgos y la población asegurada, a partir de lo cual formulará la cantidad de dinero que necesitará en el futuro una empresa para responder a los compromisos asumidos.
En el ejercicio se aplican métodos de la estadística aplicada, en los que a partir de muestras de una población específica se infieren resultados de tipo general sobre un fenómeno determinado.