¡Con solo 4 pistas!
En el globo terráqueo existen varias fuentes de agua. Están las subterráneas, las superficiales y meteóricas. Dentro de las segundas se encuentran los manantiales, ríos, lagos, mares y océanos. En el último caso están el agua que cae cuando llueve, nieva o graniza. Pero no toda la que hay en nuestro planeta es consumible, solo la tercera parte es dulce, y no toda es potable.
El análisis o investigación del agua se basa en varias técnicas microbiológicas que miden su pureza, su contaminación, y su posible uso en diferentes áreas. No tienen las mismas características el agua potable para personas y animales, que la que se utiliza para regar los campos, para piscinas o incluso el uso en fuentes públicas.
Existen laboratorios
especializados en esta materia. En España radican varios de ellos, sin los cuales quizás nuestra calidad de vida no fuera la misma. Además universidades españolas de gran prestigio internacional ofrecen cursos de posgrado para aquellos especialistas interesados en ampliar sus conocimientos.Para el estudio y seguimiento de cada tipo de agua se han creado disímiles instrumentos de medición. Con los cuales se mide el pH, la cantidad de sales minerales, el cloro, pureza, temperatura, densidad, salinidad, conductividad, oxígeno, el cianuro, entre otras sustancias. Todos ellos disponibles en el mercado.
La potabilización del agua se puede llevar a cabo de varias maneras, como por ejemplo: la cloración, la clarificación, la filtración o la desinfección. Para ello es necesario tomar una muestra lo más representativa posible del agua a analizar.