¡Con solo 4 pistas!
La atención primaria de salud comienza en la casa, en los diferentes colegios o en los lugares de trabajo, porque es donde la gente vive, estudia o trabaja, donde la salud se conserva o se deteriora; de tal suerte que la prevención de enfermedades y desastres comienza en los lugares de residencia y laburo.
Esta atención de salud posee cuatro características básicas, a saber: la accesibilidad, la coordinación, la integralidad y la longitudinalidad. La accesibilidad hace referencia a la posibilidad que tienen todas las personas de acceder a servicios sanitarios de acuerdo con la conformación socio-económica del lugar donde viven y trabajan. La coordinación es la suma de las acciones y los procesos creados para ofrecer la atención. La integralidad se refiere a la capacidad de resolver la mayor cantidad posible de problemas de salud. Y, por último, la longitudinalidad es el seguimiento y acompañamiento que se hace a los problemas de salud atendidos.
La atención primaria comprende tanto el tratamiento de enfermedades como de problemas de salud. Lo más frecuentes de ellos son la hipertensión arterial, la diabetes, el EPOC, el asma, la artrosis, las infecciones –respiratorias, de la piel, de las mucosas, urinarias, digestivas-, los traumatismos, las depresiones, los problemas de ansiedad, obesidad, estreñimiento e insomnio
La atención primaria de salud es un concepto que involucra a numerosos profesionales. A saber: celadores, farmaceutas, personal administrativo, enfermeras y enfermeros, médicos y personal relacionado con limpieza hospitalaria o clínica.