¡Con solo 4 pistas!
Cuando se habla de intervención sociosanitaria, se está hablando de ayuda a personas dependientes o en la fase terminal de sus vidas. Es muy importante tener en cuenta la tipología de las personas a las que va dirigida esta acción, así como el tipo de atención a emplear, los recursos con que se cuenta y demás factores organizativos, pautas o lineamientos generales de acción.
Debe existir una correcta coordinación entre estos servicios y los servicios sanitarios, de manera que se garantice luego la continuidad de la atención sanitaria. Tradicionalmente, la prestación sociosanitaria descansaba en las familias de los afectados. En la actualidad, se ha prestado una especial atención a esta disciplina por parte del Sistema de Seguridad Social. Al envejecer las sociedades, se hace necesario aumentar el número de personas destinadas a atender a los individuos comprendidos en este rango de edades.
La simultaneidad de necesidad de servicios sanitarios y servicios sociales, hace a una persona precisar un servicio sociosanitario. La intervención de ambos debe tener un resultado sinérgico en el objetivo final, que es garantizar la calidad de vida del paciente en la etapa que está viviendo.
Para ayudar a organizar el trabajo sociosanitario, y garantizar el éxito del mismo, se han clasificado los tipos de personas que van a requerir estos cuidados. Así se encuentran dos grandes grupos: las personas con alguna incapacidad física o problemas crónicos y las personas con alguna minusvalía psíquica, física o sensorial. Los servicios necesarios para cubrir las necesidades de estos grupos, están debidamente definidos.