¡Con solo 4 pistas!
Las principales funciones del personal de rehabilitación consisten en prevenir las deficiencias funcionales y disminuirlas, en caso de que existan. También trata de lograr la total recuperación de las capacidades del paciente, mantener sus funciones y garantizar su reinserción social.
Las personas dedicadas a practicar la rehabilitación tienen frente a sí la responsabilidad de devolver oportunidades a quienes padecen alguna discapacidad. Sobre sus hombros descansa la tarea de lograr que los discapacitados alcancen y mantengan un estado funcional óptimo desde las perspectivas física, social, psíquica, sensorial o intelectual. Actúan a favor de que estas personas sean capaces de lograr su independencia, intervenir en sus propias vidas e interactuar con el exterior.
El auxiliar de rehabilitación debe saber que la meta de su trabajo es ayudar y orientar a las personas con discapacidad para que logren conducir sus vidas como deseen. Este proceso se rige por varias normas y derechos fundamentales. Por ejemplo, hay que garantizar que todas las personas estén en igualdad de oportunidades, se adapten a las diferencias del resto y sean capaces de alcanzar sus propias metas en la vida.
El auxiliar de rehabilitación puede actuar en varias direcciones en función de la necesidad. Existen diversas formas de rehabilitación y las más conocidas son:
La rehabilitación neurológica trata paraplejias, lesiones medulares, polineuropatías, enfermedades degenerativas, entre otras. La reumatológica se encarga de EPOC´s, insuficiencias respiratorias y algunas más. En el caso de la traumatológica, el rehabilitador se enfrenta a casos de fracturas, osteopatías, traumatismos, entre otros.