¡Con solo 4 pistas!
El BRC es una sigla que recibe el British Retail Consortium. Se trata de una asociación de comercio, con sede en el Reino Unido, que está dedicada a velar por los intereses del mercado detallista y también por los consumidores de ese país. Dentro de esta área el BRC fue responsable de elaborar un manual que determinaba cuáles son los estándares básicos que se deben aplicar en las empresas y las plantas productoras de alimentos. Este manual, si bien estaba pensando para los proveedores británicos, se convirtió casi inmediatamente en estándar global para las industrias que elaboran productos alimenticios.
Según los criterios que establece el BRC, es necesario que las empresas y plantas adopten un HACCP, un sistema de análisis de riesgo y de control de puntos críticos. La idea del HACCP es que debe sistematizarse el control preventivo frente a posibles peligros de contaminación que afecten los procesos de alimentos. Otro criterio del BRC es que en las fábricas debe haber regulaciones para el ambiente, el manejo de los productos, la dinámica de los procesos y el comportamiento del personal.
La importancia de la aplicación de los criterios del BRC, aparte de producir alimentos más seguros y confiables, es que las empresas se ganan con ello el reconocimiento de los miembros del comercio detallista del Reino Unido y, por lo tanto, se aseguran una buena entrada no sólo dentro de Inglaterra, sino en la mayoría de los países que comparten y confían en sus estándares. Esto, por lo tanto, sirve para abrir las puertas a mercados tan exigentes como el europeo.