¡Con solo 4 pistas!
Para quienes siguen cursos de seguridad, el tema del control de accesos es uno de los más importantes que deben ser estudiados. Los accesos son precisamente los principales puntos en los cuales la seguridad de un lugar es puesta a prueba y, por lo mismo, es ahí donde debe comenzar a implementarse un plan efectivo de seguridad.
El control de accesos puede contar con varias herramientas para lograr resultados positivos. Una de las más usuales, ya sea en una empresa o en un lugar de entretenimiento, es la instalación de un guardia que vigile y controle el paso de las personas. Por lo general, la mecánica de este método consiste en que el guardia detiene a cada uno de los visitantes con el fin de lograr una identificación personal. Esta identificación no sólo se basa en la declaración oral, sino que requiere de un documento que usualmente corresponde al carnet de identidad. En la mayoría de los casos, el guardia retiene el carnet y le entrega al visitante una tarjeta que lo identifica como tal. A esto se suma el registro en el libro de visitas de los datos de la persona y la comunicación con el departamento o el funcionario con el cual quiere encontrarse. En algunas organizaciones más estrictas, el visitante ni siquiera se puede mover libremente, sólo puede acceder a un ascensor en el cual se ha programado de modo fijo el piso en el que podrá detenerse.
Otra medida que se implementa como control de acceso es el uso de cámaras y telecomunicadores. De este modo, el visitante se mantiene fuera del recinto hasta que se logra una identificación satisfactoria. Con este método se evita cualquier posible problema que signifique el enfrentamiento directo con alguien indeseable. El problema es que, en el caso de las empresas o negocios, genera una situación defensiva un poco más violenta que puede molestar a algunos posibles clientes.