¡Con solo 4 pistas!
En los cursos de peluquería los futuros peluqueros o estilistas aprenden principalmente a realizar diversos cortes de cabello, además de una serie de tratamientos y técnicas para mantener el pelo saludable y en buenas condiciones. Su labor no es sólo la de rebajar o dar volumen al cabello de sus clientes, sino además encontrar el look apropiado para cada persona.
Los cortes de cabello también han sido objeto de modas y tendencias a lo largo de la historia. De hecho, se sabe que en el Antiguo Egipto, uno de los modos en los que se diferenciaban las clases sociales era precisamente a través del tipo de corte que las personas llevaban. Además, los egipcios también comenzaron a implementar los primeros pigmentos vegetales con el fin de teñir el cabello.
En Grecia comenzaron los primeros salones para el trabajo en el pelo, con rizados y moños de cabello. En Roma los estilos de peinado también se hicieron muy populares entre los nobles. Mucho más tarde, la moda de los peinados y, especialmente, de las pelucas tomó las cortes de Europa.
Finalmente el siglo XX se convirtió en el período en el que han desfilado mayor cantidad de estilos de cabello, con tendencias que, al igual que la moda, cambian rápidamente y se diversifican en distintos grupos. Los peinados femeninos de la época del Charleston, los cortes de pelo que usaban los fanáticos de los Beatles, el estilo rasta de Bob Marley, el estilo afro, los cortes masculinos de la joven Mia Farrow, la moda del punk, etc. Todos los estilos posibles conviven y se convierten en un modo de representación para algunos grupos y para personas que buscan identificarse.
El peinado, entonces, comienza a transformarse en un estado de ánimo, en un estilo de vida o simplemente en un esfuerzo por encontrar una armonía en la estética facial de cada uno.