Si quieres especializarte en enfermería quirúrgica puedes optar por dos caminos formativos a pesar de que el título reconocido como especialista en enfermería de quirófano o enfermería...
¡Con solo 4 pistas!
La preparación para el ejercicio de la enfermería quirúrgica debe realizarse por tanto desde una perspectiva integral, dado que el lugar del/la enfermero/a quirúrgico/a, como parte del equipo médico de cirugía, es esencial y complementario al rol de propio cirujano. Cumple no solo una función ejecutiva, sino también coordinadora y supervisora de otros miembros del grupo quirúrgico, tanto profesional, como técnico y administrativo.
La acción de los profesionales de esta especialidad de la enfermería no se circunscribe tampoco solamente al momento de la intervención quirúrgica.
Por el contrario, su actividad y sus funciones se encuentran presentes también el momento preoperatorio, con la participación en los exámenes complementarios requeridos, y en la preparación del paciente y sus familiares para la operación. Y se extienden, asimismo, durante la etapa postoperatoria, tanto en lo inmediato de la recuperación como en los cuidados a largo plazo, hasta el total restablecimiento de la persona.
Prepararse como enfermero/a quirúrgico/a requiere además de una especial sensibilidad humana. Es el/la enfermero/a quien, durante más tiempo, se encuentra en contacto más directo con los pacientes quirúrgicos. Por tanto resultan la representación más importante y continua del sistema sanitario y de su calidad tanto para el paciente como para sus familiares más cercanos, en momentos de particular tensión como es siempre una intervención quirúrgica, sea cual fuere su grado de complejidad.
Los avances y desarrollos en las técnicas quirúrgicas suponen además un desafío permanente en la preparación y aprendizaje constante de los enfermeros especialistas en esta área de la medicina.