¡Con solo 4 pistas!
Cada profesional del sector médico, tiene capacidad para entender la ética de su profesión. Así, quien sepa curar el cuerpo, deberá también apropiarse del compromiso ético que esta tarea conlleva. Se trata de algo más que de un compendio de sentimientos en la relación con el paciente.
Frente a un caso de ética en la medicina existen dos aspectos trascendentales. En primer lugar está la aceptación de la enfermedad y del enfermo por parte del médico, luego deben aflorar la compasión y el deseo de ayudar a ese ser humano. Así, el espacio nulo para el rechazo a quien padece una enfermedad, es el punto de partida para entender la necesidad de actuar éticamente en la medicina.
El sistema de formación médica, algunas veces, parece estar más enfocado al tratamiento y al diagnóstico que a los aspectos éticos. Sin embargo, es necesario estudiar estos conceptos, practicarlos, enarbolarlos y defenderlos. Esta parece ser la mejor forma de comprometer la calidad con las razones morales en la medicina.
Es posible afirmar que el concepto de la ética médica se pone en práctica en dos direcciones: vertical y horizontal. La noción de verticalidad suele reflejar el comportamiento del profesional de la salud con el paciente. La horizontalidad está plasmada en la relación que este profesional sea capaz de sostener día a día con sus compañeros de trabajo.
El espacio para adquirir y desarrollar habilidades sobre las nociones éticas en la medicina, se puede encontrar en cursos o bibliografía sobre esta materia. La vida, sin embargo, resulta el mejor escenario para ello.