¡Con solo 4 pistas!
Las complejas labores sanitarias que se realizan a diario dentro de los grandes hospitales, requieren de un soporte profesional que sea capaz de dar los servicios de farmacia hospitalaria, desde la adquisición, conservación, dispensación y elaboración de medicamentos, hasta el control de productos en fase de investigación clínica y la implementación de estudios del uso de los medicamentos.
Esto quiere decir que un hospital grande no puede funcionar eficientemente si su área de farmacia no es más que un almacén de medicamentos. La práctica médica de todas las especialidades requiere de un apoyo científico y profesional en un área que es crítica para la correcta aplicación de las terapéuticas que se llevan a cabo dentro de él.
Debido a esta clara necesidad, el gobierno español crea el marco legal, en la segunda mitad del siglo pasado, que regula la actividad farmacéutica dentro de los hospitales. Asimismo, desde 1977 se crea una especialidad profesional de farmacia hospitalaria, para poder atender la creciente demanda de especialistas cualificados para trabajar dentro de los hospitales del sistema sanitario público y privado. Para cursar esta especialidad, se realiza un examen para seleccionar a los candidatos a nivel nacional.
Este programa de especialización se realiza a través del sistema Farmacéutico Interno Residente (FIR), con una duración de 4 años, de la misma manera en que lo realizan los estudiantes de especialidades médicas. Durante el cuarto año, los residentes hacen rotaciones por todos los servicios médicos. Así, aprenden y desarrollan habilidades que les permiten realizar actividades sofisticadas y complejas, como la logística moderna de medicamentos y la supervisión farmacoterapéutica en pacientes, llevada a cabo por ordenador.
Las actividades de la farmacia hospitalaria dependen directamente de la dirección médica del hospital, tal como lo hacen los servicios de análisis clínicos, medicina nuclear y microbiología. Su necesaria colaboración con todas las áreas hospitalarias, hace que sea una actividad medular dentro de la vida del hospital.