¡Con solo 4 pistas!
Uno de los nexos que unen ambas disciplinas es que muchos de los tratamientos que se aplican hoy en humanos han sido desarrollados en pruebas realizadas a animales. Ahora, estas terapias vuelven para ser usadas en el tratamiento de las enfermedades de perros, gatos y caballos.
Los casos en los que se aplican estas técnicas son similares a los de los humanos, en los que la fisioterapia se enfoca en la prevención y el tratamiento de patologías musculo-esqueléticas y neurológicas. El resultado es que la fisioterapia aporta nuevas perspectivas para la medicina veterinaria y amplía las opciones en cuanto a tratamientos destinados a curar a los animales.
La fisioterapia veterinaria es una rama nueva del saberen la que pocos profesionales están formados a cabalidad, ni los veterinarios poseen demasiados conocimientos de fisioterapia, ni los fisioterapeutas conocen mucho del reino animal. Por lo tanto, cursar estudios sobre esta disciplina es un excelente medio para acceder a un mercado de trabajo en franca expansión.
Contrariamente a lo que podría pensarse, existen muchos animales en los que se justifica la aplicación de esta especialidad, no sólo en perros y gatos cuyos propietarios son muy exigentes en su cuidado, sino en animales que forman parte de zoológicos y circos, y en los que realizan deportes de competición como perros y caballos de carreras. También en los animales que se utilizan para fines muy delicados como los perros guía de personas no-videntes, los perros policía y los que se utilizan en los rescates.
Como puede deducirse, son todos los animales que requieren de una inversión económica importante para su cuidado y su entrenamiento, y, por lo tanto, se justifica el gasto y el tiempo dedicado a un tratamiento terapéutico que les posibilite tener una vida más saludable.