¡Con solo 4 pistas!
Los flyers se diferencian del folleto y el tríptico porque su mensaje es conciso y destaca un aspecto llamativo sobre el producto, servicio, idea o evento que se está promoviendo. Se reparten a las personas o se pegan en pizarrones especiales para ellos en la calle o en establecimientos como universidades, bibliotecas u oficinas.
Los volantes se clasifican según el propósito de su contenido. De esta manera, el flyer puede ser informativo cuando contiene información de interés general, y es utilizado por instituciones públicas, iglesias, asociaciones comunitarias que desean transmitir un mensaje. El flyer publicitario anuncia un producto, lugar o servicio. Mientras que el panfletario es una crítica, y el recaudatorio solicita algo a quien lo recibe (usualmente dinero).
Las partes que conforman un flyer son el título, el cuerpo y el pie. Con el título se atrae la atención, suele ser corto y apelativo a las necesidades del cliente. En la parte media se encuentra el cuerpo, donde se describen, detallan y enumeran los servicios o productos,y el pie es la última parte donde se ofrece la dirección, teléfonos o valor.
Para su éxito se debe tener en cuenta que las imágenes y los títulos son piezas clave en la motivación del lector a seguir leyendo. Los flyers no necesitan estar recargados de imágenes explosivas, color en exceso o tipos de fuentes grandes. Simplemente debe estar bien diseñado y ser distribuido en áreas cercanas al negocio.
Los flyers son también considerados como medios publicitarios económicos y eficientes, ya que tienen efectos o respuestas inmediatas. Su éxito depende en gran medida del buen diseño, objetivo y distribución. Igualmente, los flyers se destacan por ser una expresión del diseño gráfico y objeto de estudio en el aprendizaje de carreras como publicidad o marketing.