¡Con solo 4 pistas!
El knowledge management se estableció como una disciplina de 1991, e incluye diversidad de cursos y campos afines como la administración de empresas, la información de sistemas, y las ciencias de la información. De la misma forma, y de manera más reciente, otros campos han comenzado a contribuir en la investigación sobre la gestión del conocimiento, como las ciencias de la computación y de medos, la salud pública y las políticas públicas.
Muchas compañías invierten considerables sumas de dinero en la gestión del conocimiento, que puede estar a cargo de distintos departamentos o áreas de acuerdo con la compañía (estrategia, información y tecnología, recursos humanos). Los esfuerzos de la gestión tienden a enfocarse en objetivos organizacionales como la productividad, la competitividad, la innovación, la integración y la mejora continua; y puede ayudar tanto a los individuos como a los grupos en la asimilación de los procesos internos, la reducción del trabajo redundante, la reducción del tiempo invertido en capacitaciones a los nuevos empleados, y en la retención del capital intelectual.
Una administración del conocimiento asertiva y moderna conlleva a que la información dentro de la compañía se preserve con éxito, que esté disponible con facilidad, y que las decisiones se tomen evitando traumatismos. Así, entre sus objetivos se cuentan la identificación y organización del conocimiento existente, la creación de condiciones para que se cree nuevo conocimiento, y la exploración a profundidad de las habilidades del personal de tal modo que se exploten al máximo los recursos y el capital humano con el que toda compañía cuenta.