¡Con solo 4 pistas!
En el área de la fotografía se encuentra una gran variedad de herramientas que permiten al profesional obtener resultados fotográficos distintos. Uno de los instrumentos fundamentales es el de la iluminación fotográfica que consiste en administrar una luz a lo que se pretende fotografiar con la finalidad de que pueda ser plasmado en una película, o sensor electrónico.
Dentro del campo de las artes gráficas y visuales, se ubica la rama de la fotografía como una de las formas más importantes de expresión artística. Esta técnica y arte se caracteriza por la obtención de imágenes de forma permanente y de larga duración a través de la acción de la luz, es decir, que sin luz la fotografía sería inexistente. Entre todas las herramientas de las que dispone cualquier persona para obtener unos buenos resultados fotográficos se encuentra la iluminación para fotografía que radica en proporcionar una cantidad específica de luz hacia el objeto, persona, o realidad que se pretende fotografiar. La luz es un agente del que es imposible prescindir en cualquier proceso fotográfico, pero también tiene una función plástica y artística dado que se puede modelar y manipular proporcionando al fotógrafo un efecto y un carácter fotográfico dependiendo del gusto o del resultado que desee obtener. En función de la calidad y de la dirección de la luz éste puede variar. Nos referimos a la calidad de la luz para hablar de su dureza o bien de su suavidad lo cual se puede manipular en función de la dirección de donde proviene la luz. Es importante tener en cuenta si queremos que las sombras sean duras o difuminadas.
El fotógrafo profesional, artista, o aficionado requiere de cierta formación y estudios para poder llegar a obtener unos excelentes resultados fotográficos. Es esencial conocer de forma técnica como funciona una cámara analógica o digital, y tener algunas nociones de composición fotográfica, de iluminación para fotografía, entre otros aspectos que pueden ser de gran ayuda.