¡Con solo 4 pistas!
El trabajo de la salud dedicado a realizar una comprensión integrada de todas las terapias efectivas y seguras que se pueden ofrecer con seriedad y calidad a los pacientes se encuentra concentrado en la medicina integral o medicina integrativa, que pone de manifiesto la necesidad patente de tener una mirada existencialista y holística del hombre, considerándolo un todo organizado y construido a partir de cimientos propios y caracteres individuales, así como también determinantes sociales. Esta mirada acerca de la naturaleza humana permite a la medicina integral operar en un nivel elevado de análisis elaborando una perspectiva comprensiva y que abarque las necesidades y demandas de los pacientes en todos los ámbitos de su persona.
Tal es así, que la medicina integral no descarta la posibilidad de utilizar ninguna técnica alternativa que resulte terapéutica a nivel del sujeto tratado en el estudio particularizado del caso específico con que se trabaja. Ciertas combinaciones de terapias permiten un mejor desarrollo de la cura a través de pasajes que integran problemas fundamentales de la persona.
Algunos de los conocimientos básicos que debe tener el médico que enfoca su trabajo de curación desde la perspectiva integral son los masajes, las terapias de acupuntura, aromaterapia, de las flores de Bach, Reiki, homeopatía, acupuntura, reflexología y otras terapias alternativas que puedan resultar de utilidad. En este marco de trabajo, la enseñanza se debe dar tanto a nivel ético, teórico y práctico, permitiendo que la combinación pragmática y ecléctica de teorías y fundamentos se combine de forma ética dentro de cada caso para permitir una cura mediante las técnicas adecuadas que comprende cada corpus de saber.