¡Con solo 4 pistas!
Como su nombre indica, las microempresas son empresas de tamaño pequeño. No existe una definición oficial puesto que cada país tiene sus propios criterios para describirlas, aunque, en general, el concepto comprende la realización de una actividad por parte de diez personas o menos y un volumen de activos menos específico.
Las microempresas se caracterizan porque los dueños o socios son participantes directos en la actividad de la misma y la financiación que obtienen puede provenir de ahorros, subvenciones o de créditos concedidos por entidades financieras. De esta forma, el término está inscrito dentro del marco de las pequeñas y medianas empresas, pymes.
Según la legislación de la Unión Europea, una microempresa se entiende como una empresa que tenga menos de 10 empleados, y un volumen de facturación y activos menor a dos millones de euros al año.
El surgimiento de una microempresa normalmente ocurre gracias a la organización de personas de escasos recursos, desempleados o emprendedores que deseen llevar a cabo un proyecto que les ofrezca utilidades a menor escala. Por esta razón, estas compañías no tienen gran influencia en el mercado por las pocas cantidades de venta y el poco movimiento de capitales.
A pesar de su tamaño, los economistas con especialización en estos temas están de acuerdo en que las microempresas juegan un papel crucial en la vida económica de una región, particularmente para los sectores sociales más vulnerables. Esto sucede puesto que la microempresa se convierte en una salida laboral, en un ingreso extra y en una alternativa para reforzar las habilidades administrativas, por ejemplo, la venta de comida o gastronomía a pequeña escala o la consultoría profesional.
Las ventajas de la microempresa son numerosas, desde ser una fuente de empleo, tener una estructura flexible, evaluar su capacidad de adaptar sus productos a las fluctuaciones del mercado, hasta la oportunidad de crecimiento rápido. Entre las desventajas se cuentan el hecho de producir para el consumo interno, lo que limita la expansión geográfica, así como la dificultad para acceder a créditos de financiación y la poca tecnología o eficiencia de sus procesos.