¡Con solo 4 pistas!
Quienes siguen estudios de auditoría y contabilidad deben conocer, entre otros temas, lo que se denomina como Normas de Auditoría Generalmente Aceptadas (NAGA). En concreto, este concepto se refiere a todos aquellos principios que regulan las actividades de auditoría y que son los que ayudan a garantizar que el trabajo del auditor sea óptimo.
Algunas de estas normas tienen que ver directamente con el comportamiento ético del profesional y, por lo mismo, son condiciones que también pueden encontrarse dentro de las normas de otro tipo de profesiones.
Una de las características de la NAGA es que el auditor tiene que tener la formación adecuada y la preparación profesional suficiente como para desempeñarse en el rol de auditor. En este sentido, el título de contador por sí solo no basta para que el profesional asuma labores de auditoría, se necesita además experiencia, formación y entrenamiento, que garanticen que el profesional será capaz de actuar con el criterio más adecuado.
Otra de las normas de la NAGA es la independencia que debe caracterizar al auditor. Esto tiene que ver, específicamente, con que las decisiones, los juicios y las medidas que aplique el auditor no pueden responder a presiones de ningún tipo o a algún tráfico de influencias. De este modo, se asegura que el auditor actúe con plena objetividad y sin parcialidades o desequilibrios.
Entre estas normas también se encuentran regulaciones más específicas que están destinadas a controlar el desarrollo de la auditoría. La NAGA, en este sentido, se preocupa de que el planteamiento del trabajo y los informes que se realicen estén basados en la mayor cantidad de antecedentes posibles y recopilen el más amplio número de datos. Esto servirá para que las evaluaciones sean más confiables y certeras.
El manejo de los estados financieros es un asunto tremendamente complejo y delicado. Si no se llevan de un modo correcto o si la información no se corresponde con los datos oficiales de entidades como el fisco, puede significar no sólo sanciones económicas, sino también penales en contra de las personas responsables.