¡Con solo 4 pistas!
Quienes estudian veterinaria saben que la alimentación animal necesita de una preocupación en términos especializados. Es así como en los cursos y carreras de esta actividad se encuentra el tema de la nutrición animal, que es una materia que se preocupa precisamente del estudio de los tipos de alimentos que son necesarios para el desarrollo de los animales.
El uso de la nutrición animal tiene, en primer lugar, el sentido de darle un correcto desarrollo al animal, de tal modo que pueda crecer normalmente. Sin embargo, también esta disciplina cumple un objetivo más comercial cuando se relaciona con labores de explotación de ganado. En estos casos, el papel de la nutrición animal es relevante por dos cosas.
Primero, porque la industria ganadera relativa a la producción de alimentos y, específicamente, al procesamiento de carnes, necesita materias primas que estén en buenas condiciones y que aseguren un producto final saludable. Y, segundo, porque el desarrollo físico del ganado en niveles que superen los rangos normales también ayuda a que el volumen de producción final se incremente. En relación a este último objetivo, son varias las iniciativas y las protestas que se han levantado para reclamar en contra de algunas de las prácticas que se realizan en la nutrición animal, especialmente cuando comienzan a introducirse factores poco naturales y químicos en los preparados alimenticios.
Uno de esos elementos que ha creado mayor polémica es el uso de hormonas de crecimiento en la alimentación de los animales. Dichas hormonas, si bien ayudan a que el animal alcance un desarrollo mayor, crean también una serie de efectos colaterales negativos que no siempre se sopesan o se denuncian. De hecho, se ha establecido por parte los científicos que las hormonas de crecimiento que se usan en la alimentación del ganado productivo son sustancias que dejan un material residual, de tal modo que ese mismo material permanece en las siguientes etapas del procesamiento de la carne del animal hasta que llega al consumo humano. Por esta razón, son varias las naciones que han prohibido este tipo de prácticas dentro del ganado productivo.