¡Con solo 4 pistas!
El concepto de opinión pública es algo que se encuentra en varias áreas de estudio, pero sobre todo en aquellas relacionadas con la ciencia política y la comunicación social. Saber lo que piensan las personas, interpretar sus gustos y reconocer cuáles son las tendencias que siguen, son algunos de los elementos que configuran la llamada opinión pública.
La opinión pública, tal como la conocemos o la concebimos hoy en día, es bastante distinta a como era considerada en la Antigüedad. En Grecia, por ejemplo, lo que se aproximaba a ella era el espacio en el que personajes de la polis ateniense intercambiaban argumentos. Más tarde, en el Medievo, es difícil hablar de opinión pública en circunstancias en las que la mayor parte de las personas pertenecía al bajo pueblo y eran consideradas por los más nobles y acomodados como seres vulgares y sin principios. El panorama cambia un poco en la época del Iluminismo, pero sigue habiendo una fuerte tendencia a considerar al pueblo como una masa que necesita de alguien que la dirija.
Se podría decir que la noción de opinión pública comienza a tener un cambio verdadero desde el siglo XIX en adelante, cuando la vida en la ciudad se vuelve más intensa y los medios masivos de noticias (con la proliferación del negocio editorial y de las imprentas) se convierten en una pieza fundamental dentro de la vida social. Así mismo, los movimientos políticos y las agitaciones sociales ayudan a que el ciudadano cobre relevancia y pueda ser determinante en el mantenimiento o en la caída de los sistemas de gobierno. Es decir, ayudan a que el ciudadano sea visto como un sujeto cuya opinión es relevante manejar y administrar.
Los medios de comunicación masivos que aparecen durante el siglo XX, como la radio y la televisión, refuerzan todavía más el concepto de opinión pública, tomando conciencia, además, de que las opiniones pueden ser manejadas dependiendo de cuál es la información que se entrega y de qué modo se hace.