¡Con solo 4 pistas!
Los pendientes son adornos corporales hechos de una gran variedad de materiales que se cuelgan generalmente de las orejas, ya sea por medio de perforaciones o con broches de presión. Es una costumbre muy antigua y que ha estado presente prácticamente en todo tipo de culturas. En nuestra cultura occidental, durante mucho tiempo, fue una costumbre solamente aceptada socialmente en las mujeres (y con un uso restringido en las orejas), pero en la actualidad también es aceptado su uso en los hombres y en otras partes de la cara y el cuerpo.
El aprendizaje de diversas técnicas para la elaboración de pendientes puede llevarse a cabo en distintas escuelas y talleres de orfebrería y de fabricación artesanal de complementos.
Las opciones de materiales y de diseño para los pendientes son prácticamente ilimitadas: los hay de oro y otros metales preciosos, de piedras preciosas y semipreciosas, de materiales sintéticos, de madera; los hay pequeños y pegados a la oreja, grandes colgantes que llegan al hombro, hay en forma circular (arracadas), etcétera. Además, la combinación de materiales y estilos hace que la creatividad del artista o artesano que la manufactura pueda explayarse al máximo.
Como accesorio de la moda, los pendientes son muy importantes y van variando los estilos conforme varía la moda misma. Muchos diseñadores de ropa, crean los pendientes y otros complementos que acompañan cada una de sus creaciones, por lo que es común que los estudiantes de moda y diseño de ropa, también reciban formación para el diseño de complementos.
El uso de pendientes en los hombres está delimitado todavía en ciertos sectores sociales, y la variedad de pendientes que utilizan, generalmente, también es menor que en el caso de las mujeres. Por considerarse, todavía por mucha gente, como un complemento femenino, existen muchos prejuicios sociales hacia los hombres que usan pendientes, sobre todo por parte de los sectores conservadores de la sociedad.