Consejos para aprender a estudiar
¿Mis notas son un desastres, qué puedo hacer?
En ciertas ocasiones, puede ocurrir que te encuentres con la dura realidad de que no logras
sacar adelante los estudios como desearías. Sacas malas notas, a pesar de que sientes que te esfuerzas y que le dedicas varias horas de repaso a las materias de las que estás siendo evaluado.
Cuando pasa esto, debes detenerte un poco y observar qué cosas crees que debes mejorar (aparte, obviamente, de las notas deficientes que estás obteniendo) porque son claramente la fuente de tu frustración. De este modo, podrás empezar a reconocer cuáles son tus debilidades y, por lo tanto, por dónde tiene que comenzar
el camino del cambio que te hará mejorar tu rendimiento.
Preguntas que debes hacerte
¿Estás estudiando las suficientes horas?
¿Le dedicas el empeño y el foco que se merece?
¿Tienes una buena metodología para entender y retener los conceptos tratados en clase?
¿Tienes un buen programa de estudio, preparando los temas con coherencia y con la antelación suficiente, o eres de los que a última hora y mal?
Si no tienes ninguno de los hábitos anteriores y aun así tus notas no son lo buenas que esperabas, entonces deberías recurrir a un profesional del apoyo escolar que diagnostique en qué fallas tú.
La importancia de los apuntes y la lectura
Antes de nada, debes
reconocer cuál es la calidad que tienen tus apuntes de clase, si son una buena síntesis o si abarcan gran parte de los elementos esenciales de lo que ha expresado el profesor y si están desarrollados con orden y claridad. Una buena estrategia para corregir esto es comparar tus apuntes con los de un compañero que, por supuesto, tenga buenas calificaciones.
Lo segundo que tienes que examinar son
las técnicas que utilizas cuando lees los textos del curso o la carrera que estás estudiando. Por ejemplo, una de las estrategias, que ayuda a ordenar la lectura y a hacerla más fructífera, es realizar notas de las partes que son más relevantes dentro del texto y que puedes usar para realizar más tarde un buen resumen de lo leído. También puedes subrayar aquellas frases, párrafos o definiciones, que veas que son las más importantes dentro de la lectura y diferenciarlas de aquellas ideas que son secundarias. Lo recomendable para esto es usar
lápices de colores fuertes o resaltadores, que ayudan a mejorar la
retención visual de los textos. Así, además, podrás asignarles diferentes colores a las ideas y conceptos, distinguiéndolos según sus temáticas, su trascendencia o su situación dentro de un determinado desarrollo.
Un buen ambiente para el estudio
Otro de los consejos que podemos darte, en relación a las técnicas de estudio, tiene que ver con el ambiente y con el ánimo que se requiere.
Debes estar relajado física y mentalmente, ya que así podrás estar plenamente dispuesto para la actividad de aprender contenidos. Junto con esto, debes estar en un
ambiente que no te produzca distracciones, es decir, que no tenga ruidos molestos o presencia de personas que estarán llamando tu atención. El televisor debe estar apagado y el equipo de música también, aunque sabemos que cada día son más los estudiantes que lo utilizan en sus estudios y no necesariamente están escuchando música clásica muy suave y en volumen bajo. De todos modos, si tú eres uno de estos estudiantes que tienen los auriculares a 100 pero no consigues aprobar, prueba a ver qué pasa si la próxima vez estudias sin ellos, con el 100% de tus sentidos puestos en aprender y retener lo que está en tus apuntes.
Además,
a nuestra mente le gusta la rutina. Debes buscar el momento del día y el lugar donde siempre estudiarás. Si lo haces con una determinada pauta, verás que te será más fácil a ti y a las personas de tu entorno (que no te molestarán sin querer porque sabrán que estás estudiando).
No pretendas hacerlo en las horas en la que habitualmente te relajas o disfrutas (sábados noche, viernes tarde….), porque todo tu cuerpo luchará contra esa decisión y habrás perdido el tiempo.
¿Estudiar solo o acompañado?
Los expertos en orientación y en refuerzo escolar no recomiendan a las personas con dificultades en el estudio que lo hagan acompañadas por otros estudiantes con el mismo patrón. Esa combinación suele dar como resultado refuerzo de la falta de atención.
Es preferible encontrar ayuda en un profesional o estudiar un par de tardes acompañado de uno de los estudiantes que sí conoce cómo aprobar.
Imitar patrones de éxito es la clave.
Exámenes de larga preparación
Si te estás preparando para sacarte unas oposiciones o la selectividad por tu cuenta, sin duda, necesitarás un largo periodo de preparación donde,
la disciplina y la constancia deben ser los mayores ingredientes a considerar.
En el momento de tomar la determinación de prepararte para un examen de este estilo, debes contar de inmediato con un
programa de preparación:
¿de cuánto tiempo dispones hasta el examen?
¿qué periodo de tu tiempo diario le puedes dedicar?
¿cuántos temas tienes que prepararte?
¿cuánto te cuesta preparar un tema?
y a partir de aquí sacar el planning de estudio. Parece una tontería, pero si no haces estos cálculos primero, puedes encontrarte fuera de plazo. Es recomendable que en esta planificación,
dediques más hora y más empeño al principio, puesto que a medida que se acerca el día de la prueba necesitas más tiempo para airearte y asentar tus conocimientos. No lo dejes todo para el final.
Durante los meses que dure tu preparación, deberás luchar diariamente con “ya lo estudiaré mañana”. Debes luchar contra esa desidia y saber que cada día cuenta. A final de semana, deberás revisar cuán desviado estás de tu plannig y seguramente te arrepentirás de haber desatendido los estudios durante un día.
Date alegrías
A medida que consigas cambiar tus resultados académicos o avanzar en la preparación de ese largo examen, debes darte alegrías que te reconforten y te animen a seguir. Estudiar no es un valle de lágrimas, es una actividad enriquecedora con la que además de aprender, puedes disfrutar. Un “hoy voy al cine para celebrarlo”, “el sábado regresaré de mi fiesta noctura 2 horas más tarde”, son pequeñas recompensas que te das, que no cuestan apenas dinero y que te ayudan a reconfortarte.
Ayuda de un profesional
Estos consejos que te damos aquí son sólo generales y no necesariamente resolverán tu problema. Si lo que requieres es una
preparación profesional en las técnicas de estudio, existen
cursos y ayudas tutoriales que puedes consultar y que te garantizarán un mejor rendimiento. Apuntarse a cursos de esta índole es de suma importancia, sobre todo para aquellos estudiantes que están terminando su bachillerato y se están preparando para la prueba de Selectividad.
Lo que debes tener en mente es que, al adquirir buenas técnicas de estudio, obtendrás un mejor desempeño en la universidad y lo más probable es que alcances sin problemas todas tus
metas profesionales.
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<emagisterURLhttp://www.emagister.com/oposiciones-convocatorias/oposiciones-preparar-oposiciones-tematica-705.htm</emagisterURL>